martes, 2 de enero de 2018

Fotogramas 2017


-"¡Ya vi que no aparezco en los fotogramas...!"
-"¡Aaaaaaaaahhhhhhhhhhhhhhh"!



Escenas, secuencias, actores, actrices, presencias, música, sonidos, acción... Los mejores momentos de cine que vi durante el 2017 en películas extraordinarias, notables, buenas o francamente mediocres. Porque el buen cine aparece donde sea, como sea y... bueno, ya sabe cómo termina la frase.


Los ineptos burócratas nipones que no saben hacer nada más que organizar juntas en distintas habitaciones en Shin Godzilla.

La melancólica mirada del Kevin niño es idéntica al del Kevin adolescente y luego al del Kevin adulto. ¿Alquimia? Nah: la dirección de actores de Barry Jenkins en Luz de luna.

Los segmentos animados -entre la acuarela y el stop-motion- en Un monstruo viene a verme.

La encantadora fábula animista que resulta ser La tortuga roja.

La discreción de Joel Edgerton, que nunca ha recibido el reconocimiento que merece, en El matrimonio Loving.

La vis cómica de Karla Souza en Todos queremos a alguien.

Las continuas pero necesarias traiciones de Kichijiro (Yôsuke Kubozuka) en Silencio, la cinta más personal de Scorsese en muchos años. Cuando terminé de verla, sentí envidia por la gente que tiene fe. Por lo menos, mi fe en Scorsese sigue firme.

Melanie Lynskey y Elijah Wood con la sonrisa de triunfo después de salir avante en un enfrentamiento con un grupo de pobres diablos en Ya no me siento a gusto en este mundo.

La ojetez proto-trumpesca de Michael Keaton en Hambre de poder.

Las escenas en exteriores de La libertad del diablo. La gran cinta mexicana del 2017.

Hernán Mendoza en Ayúdame a pasar la noche. La vuelta de tuerca del desenlace.

La voz de Rockdrigo González -"Máquina del tiempo"- en los créditos finales de Anadina.

Las interminables conversaciones a señas en la cinta dominicana Carpinteros.

El desenfado típicamente sinaloense de Fernando en Etiqueta no rigurosa.

El final en puntos suspensivos de As duas Irenes.

La viejita centroamericana que da la receta perfecta para llegar a los cien años o más: "¿Sabe por qué nunca me enfermé?: ¡tuve 14 hijos de puta, por eso he vivido tanto!". En Aquí sigo.

La secuencia de créditos iniciales de Big Little Lies con "Cold Little Heart". (Sí, ya sé, es televisión, pero como dijera Lucerito, "¿¿¿¡¡¡yyyyyy!!!???")

La desesperante llamada telefónica con la que inicia Yo, Daniel Blake.

El encantador espíritu retrógrada de Sangre de mi sangre, de Bellocchio. ¡Esa lamentación por este mundo moderno en el que todo mundo necesitamos facturas!

El frío profesionalismo que destila Adèle Haenel en el inicio de La chica desconocida. Por lo mismo, su posterior búsqueda de redención es tan conmovedora.

El rescate de la lucidez de James Baldwin en No soy tu negro.

La puesta al día (o al nuevo siglo) del monólogo inicial de Trainspotting en su secuela T2: Trainspotting: La vida en el abismo.

Cuando se escucha "My Sweet Lord" en Guardianes de la Galaxia, vol. 2. Y la vis cómica de Dave Bautista, siempre.

Las audiciones musicales de El alien y yo. Y Paco de la Fuente. 

El impecable rapport actoral entre José Carlos Ruiz y el consolidado Hoze Melendez en Almacenados. "Aquí vamos a lo que vamos".

Los rostros de súbita desesperación de Betty Gabriel y Lakeith Stanfield en ¡Huye! 

La oscuridad y la esperanza perfectamente balanceadas en La vida de Calabacín.

El continuo rompimiento de la cuarta pared de Phoebe Waller-Bridge en Fleabag. (Sí, otra serie de televisión. Ya no molesten).

La Mujer Maravilla no entiende cómo pueden vestirse todas las mujeres con tanta ropa y de forma tan poco práctica. (Yo tampoco). Ah, y la escena de la trinchera, claro. En Mujer Maravilla, ¿dónde más?

"Soy lo prohibido" en Casa Roshell

Anne Hathaway, briaga un día sí y otro también, en Ella es un monstruo.

Los súbitos cambios de color en Frantz. Y el final corregido, muy diferente a la versión de Lubitsch.

La dolorosa reconstrucción de la infancia como última forma de reencuentro con el padre ido de La casa de los Lúpulos

Gerardo Taracena en La carga.

La escena inicial de la tercera temporada de Fargo, que no tiene nada que ver con lo que veremos... pero tiene todo que ver con lo que veremos. 

La triste aceptación del fracaso en el rostro de Hiroshi Abe en Tras la tormenta.

La escena de acción en las calles de Seúl en Okja. La pareja de cerdos que salvan a su hijito. El llanto de todos los puercos que saben que serán sacrificados. Me dieron ganas de no volver a comer carne. Menos mal que al rato volví en mí.

Jenny Slate con ataques de conciencia por encamarse con el tío de su alumna (Chris Evans, nada menos) en Un don excepcional.

El reconocimiento cómplice y la reconciliación familiar en el desenlace de Voraz

Suegro y yerno reconocen sus identidades secretas en el interior de un auto en Spider-Man: De regreso a casa. Y Marisa Tomei, claro. Bueno, Marisa Tomei donde sea.

La estructura narrativa -una historia dentro de otra historia- de la muy adecuadamente llamada Arábia.

El plano secuencia que es una película en sí de Kaili Blues

Hipnótica Michalina Olszanksa en Yo, Olga. Historia de una asesina.

La exasperación creciente que provoca El discípulo. Ah, y esa directora de escuela a la que siempre le gana la risa.

El tono de voz de Alfredo Castro en Los perros. No necesita más para construir el pasado de su personaje. 

Daniel Hendler como el perfecto protagonista (aparentemente) huevonazo de El otro hermano, ese formidable film-soleil argentino. 

La estructura narrativa paralela pero asincrónica de Dunkerque

Cierto graffiti (Ape-calypse Now) que aparece en alguna pared de El planeta de los simios: la guerra

Jon Hamm escuchando a Barry White ("Never, Never Gonna Give Ya Up") y dispuesto a todo. Baby: el aprendiz del crimen

Charlize Theron, tan sexy como un James Bond femenino, tan cerebral como George Smiley, partiendo madres en Atómica

La claridad con la que la nueva versión de Eso extrajo el sentido del monumental texto de Stephen King. Pennywise se alimenta no solo de nosotros mismos, sino de nuestros pecados, de nuestras desviaciones, de nuestros excesos. De la familia, pues. 

La versatilidad de Robert Pattison: irreconocible en Z, la ciudad perdida; incontrolable en Good Time: Viviendo al límite.

Y a propósito, Kristen Stewart en Fantasmas del pasado. Assayas la ve y la presenta como lo que es: una super-estrella. 

El oscuro desenlace muy lógico de Estación Zombie: Seúl. Romero habría estado orgulloso. 

Woody Harrelson en Mi vida a los diecisiete

La secuencia de acción subjetiva de ese delirio llamado La villana

El compositor Jacobo Lieberman, la revelación del año como actor en los espléndidos cortometrajes Mamartuile y Horas roca.

A propósito de revelaciones: Florence Pugh en Lady Macbeth, Sasha Lane en Dulzura americana, Timothée Chamalet en Call Me By Your Name y Jack Gore como el compulsivo chamaquito piromaniaco de Wonder Wheel, sin duda el personaje más inquietante de esa película.

Y, por cierto, Kate Winslet en la misma Wonder Wheel, en una de las mejores actuaciones de su carrera por cual, seguramente, será ninguneada por la policía moral tan de moda.

Danae Reynaud en La proporción Aura

El estado de ánimo en el que terminas de ver Coco

La escena de la morgue en Nelyubov. La extensión de la infelicidad -¿de la ojetez?- como si fuera una plaga. Una enfermedad incurable y contagiosa. 

Para Fernanda: Frank Rogowsky bailando "Chandelier", de Sia. La mirada final hacia la cámara del celular de Isabelle Huppert. En Happy End, por supuesto.

El prodigio técnico de Cartas de van Gogh. (Aunque, la verdad, me distrajo mucho la aparición de Jerome Flynn. Esperaba que en cualquier momento apareciera uno de los hermanos Lannister junto a él).

La escena de los créditos finales con Juliette Binoche en el encuadre, sin corte alguno, escuchando lo que le dice... ya verán quién. El outfit de la Binoche en esa película, por cierto. Yummy-yummy. (¿Lo pensé o lo escribí?). Perdón, me privé. Ah, sí, el nombre de la cinta: Una bella luz interior

Agnès Varda y JR en el camión, mientras la abuelita del cine mundial se revienta "Ring my bell". Ah, y Godard es una rata. Pero eso todo mundo lo sabía. Visages Villages.

Holly Hunter en Un amor inseparable. ¡Esa escena de la pelea del bar!

Ximena Romo en Otras personas

Cate Blanchett en plan montypythonesco como la villana de Thor Ragnarok, la mejor película en la historia de la Casa Marvel. Y Chris Hemsworth, aprovechando que por fin está en manos de un buen director de comedia, Taika Waititi. 

Tracy Letts cantando "It Must Be Love", como reafirmación y despedida de un gran amor que fue... y que será. Amantes.

El tono de voz con el que cuenta sus hazañas el asesino serial Edmund Kemper (Cameron Britton) en Mindhunter.

Cate Blanchett en el papel de una elegante viuda en Manifiesto. En realidad, Cate Blanchett en todos y cada uno de los papeles que interpreta en ese performance, que no película. 

La ambigüedad con la que Sarah Gadon interpreta a una asesina en Alias Grace. Ah, y el cameo de David Cronenberg. 

Los retorcimientos corporales del novio poseído Itay Tiran en Demon

Jeremy Renner en Muerte misteriosa. Un perfecto strong silent type

Adam Sandler, inesperadamente conmovedor en Los Meyerowitz: la familia no se elige.

El predicador Jeff Daniels llega con sus compinches a un pueblo de veteranos negros de la Guerra de Secesión y el caos se desata. Godless, el mejor western del año. Sí, en televisión, qué quieren. 

Daniel Giménez Cacho encarnando a un presidente mexicano tan atrabancado como Fox, tan perverso como Salinas. La cordillera

El asesinato del chamaco en Lady Macbeth

Rooney Mara, en duelo, comiéndose todo un pay en una sola toma en Historias de fantasmas

El gato gourmet de Kedi

Las bombas estallan en el aire como si fueran manchones de acuarela en la cinta animada nipona En este rincón del mundo.

Min-hee Kim en Geu-hu. Con razón pasó lo que pasó. 

Algee Smith interpretando, en el final, "Peace Be Still", en Detroit. Imposible retener la emoción.

Claire Foy en The Crown. La voy a extrañar.  

Riley Keough en La estafa de los Logan. Y en Dulzura Americana también. Qué quiere: este año descubrí que existía. Ah, y la escena del motín en la cárcel y su relación con Game of Thrones en La estafa de los Logan.

Los "enemigos del Estado" se encuentran con ellos mismos vestidos de maniquí en el centro comercial de Nocturama. Otro de ellos interpreta, vía fonomímica, "My Way", en la versión de Shirley Bassey. Alucinante.

La pantalla se divide en seis partes, el sonido se repite, los ángulos cambian pero las palabras son las mismas. El montaje en Wormwood

La forma en la que Andrea Arnold cambia nuestras expectativas no una ni dos ni tres sino más veces a lo largo de Dulzura americana

Laurie Metcalf en Lady Bird. Realmente es ella la que merece todas las nominaciones posibles.

El consejo que le da casualmente a Vince Vaughn uno de sus compañeros de prisión después de que aquel acaba de matar a un celador y noquear a otro: "No le des comida al que quedó vivo, para que se coma al muerto". Lo más retorcido que escuché decir en una pantalla de cine en el año. En ese delirio de inspiración trumpista llamado Brawl in Cell Block 99.

El perfecto monstruo materno que interpreta Allison Janney en I, Tonya.

Un último fotograma, extracinematográfico: la función en Morelia de The Killing of a Sacred Deer, no tanto por la película, sino por los acompañantes, Fernanda Solórzano y Óscar Uriel. Ellos saben por qué. 

7 comentarios:

Champy dijo...

Riley Keough es una de esas promesas que prometen y cumplen con solo poner su mirada.
Netflix tiene una joyita titulada Lovesong, no te la pierdad.

2046

Christian dijo...

Me permito agregar:

El rapport entre Emma Stone y Ryan Gosling en La La Land (ya sé que es del año pasado pero ya qué)

La mesera cascarrabias en Hell or High Water (same as La La Land)

Isabelle Huppert en Elle (Isabelle Huppert donde sea, actually)

La escena final entre Casey Affleck y Michelle Williams en Manchester by the Sea

Todas y cada una de las madrizas que Keanu Reeves le pone a todo mundo en John Wick 2

La secuencia de los espejos en John Wick 2 con clara raigambre Orson Wellesesca y Enter de The Dragon

Samantha Robinson en The Love Witch

Donnie Yen en Rogue One (are you kiddin’ me? I’M BLIND!) jajaja

La secuencia de Jason Statham rescatando al bebé en el avión en Rápidos y Furiosos 8

La apertura de Get Out con Redbone de Childish Gambino sonando como música de fondo. Rolón enfermo.

Algunos breves instantes donde Okja hace homenaje a Totoro.

Cuando Baby y Debora flirtean en la cafetería en Baby Driver, gran rapport.

Tom Hardy en Dunkirk.

Cuando se conectan en la montaña esa los personajes de Your Name, awwwwwww, ternuritas.

El plano secuencia en las escaleras en Atomic Blonde.

Daniel Craig en Logan Lucky (We’re dealing with science here!) jajaja

La escena de las diapositivas en It. Qué buen susto!

Tom Cruise y Domhnall Gleeson en American Made.

Algunos de los screen savers de Blade Runner 2049.

La secuencia final completamente demencial de La Villana.

Papá cantándole a Coco de niña (estúpido Pixar me hizo chillar como Magdalena)

Todos los actores de The Disaster Artist interpretando a actores que ni actores eran pero que intentaban ser actores en una película que es todo un gran gag de un gag involuntario transformando todo en una cosa meta referencial bien locota.

James Franco y Dave Franco en The Disaster Artist

La escena entre Josh Hutcherson y Zac Efron interpretando a Denny y Chris-R respectivamente en The Disaster Artist (JAJAJAJAJAJAJA)

*Nota aclaratoria, recomiendo ampliamente ver The Room antes de ver The Disaster Artist y si pueden, leer el libro también. Todo se complementa muy bien.

Mark Ruffalo en Thor Ragnarok (jajajajaja)

Zoe Kazan, Ray Romano y algunos diálogos realmente punzantes en The Big Sick

Dustin Hoffman en The Meyerowitz

El momento padre-hijo en Call Me By Your Name

La llama, prácticamente encarnando uno de los memes más famosos de la historia (ola k ase) en Zama (jajajajaja)

Robert Pattinson en Good Time.

Cuando sale el Halcón Milenario en The Last Jedi

La dupla Saoirse Ronan / Laurie Metcalf en Lady Bird

La dupla Margot Robbie / Allison Janney en I, Tonya

Sam Rockwell en Three Billboards Outside Ebbing Missouri

Los primeros 45 minutos de Nocturama donde la ejecución del plan del “enemigo del estado” es tan meticulosa que por momentos me recordó a Le Samouraï.

Cuando por fin se acabó A Ghost Story zzzzzzz zzzzzzzzzz (sorry)


Saludos todos y feliz año nuevo :)

Miguel Cane dijo...

Ah, tocayo. Ximena Romo es Grace en mi Dogville.
Tendrás que venir a verla.

Joel Meza dijo...

"El estado de ánimo en el que terminas de ver Coco." Cierto. Hasta canté con Lupe de Bronco el corrido de Miguel. Las dos veces que la ví.

Mariana Mijares dijo...

Oleeee

Gran actriz

Champy dijo...

2017.

El año en que la Cinefilia (críticos y cinéfilos) salen del closet y elevan a la tv de rango.

Año en que las listas como que medio quieren salirse de canones establecidos, leyendas de la crítica nacional encienden la cinefilia contra todo pronóstico, y algunos otros lo intentan a su manera.

Año curioso, unas vacas sagradas este año coronan listas con series, otras regresan a la tv (LVT y WKW).

Año en que el evento más esperado fue el estreno de Juego de Tronos y el de Star Wars fue más bien gris.

Año en que la tv nacional termina de cavar su tumba la extranjera vive su mejor momento.

2017 año curioso con 4 cintas animadas ganando la encuesta mensual de EDM.

2046


Rafael Martínez García dijo...

¡Qué gusto encontrar aquí varios momentos del cine CCCero del 2017!