domingo, 8 de octubre de 2017

Sé lo que viste el fin de semana pasado/CCLIII




Blade Runner 2049 (Ídem, EU-GB-Canadá, 2017), de Dennis Villeneuve. Ni la majestuosa fotografía de Roger Deakins salva al más reciente largometraje de Villeneuve de ser un mero apéndice del auténtico clásico del noir-futurista Blade Runner (Scott, 1982), en cualquiera de sus distintas versiones. Esta secuela es una cinta fácil de admirar -por el nivel de su cuidada producción, por hacernos descubrir a Ana de Armas, por la siempre bienvenida presencia de Harrison Ford, por la contundencia visual que logra el injustamente ninguneado Deakins- pero, por lo menos para mí, imposible de disfrutar al nivel de la primera. Mi crítica in extenso en esta misma semana en el blog. (**)

Vigilante nocturno (Security, EU, 2017), de Alain Desrochers. Antonio Banderas tratando de seguirle los pasos a Liam Neeson en eso de hacerla de galán crepuscular y de acción. Nada qué presumir en casa, pero la cinta se deja ver. Un inocuo palomazo. Mi crítica en la sección Primera Fila del Reforma del viernes pasado. (*)

La balada del Oppenheimer Park (México-Canadá, 2016), de Juan Manuel Sepúlveda. Un documental en estilo directo sobre un grupo de indígenas que (sobre)viven en el Oppenheimer Park del título, ubicado en Vancouver. Sepúlveda se pasó un par de años con ellos, sin ánimos de moralizar ni, mucho menos, presentarlos como ejemplos de nada, a no ser de sus propias vidas, que gravitan entre el alcohol y la soledad. Una impecable y, a la vez, implacable cámara neutra; acaso demasiado neutra para su propio bien. Nominado al Ariel 2017 a Mejor Largometraje Documental. (-)

2 comentarios:

Joel Meza dijo...

A mí me sirvió, además de todo lo que mencionas (de BR 2049), para por fin entender la queja de Leon en Blade Runner, sobre la comezón que no te puedes rascar: me tomé una coca grande en la primera hora y luego me dí cuenta que faltaba 1 hora 40 para que terminara... y yo con un litro de soda en la panza.

Travsam dijo...

Yo quise ver Blade Runner pero cada vez que me recordaban cuanto duraba y que tenia que hacer durante el fin de semana, me desanimo y gacho. El compromiso me hizo ver Mas alla de la monta;a... meeh.... Kiki, la cinta de Ghibli, me salvo la semana