sábado, 30 de diciembre de 2017

El evangelio de las series televisivas del 2017... según yo/XII



Mea culpa: mi universo televisivo es muy estrecho. Un dato: en el 2017 he visto poco más de 400 películas pero no más de 30 series de televisión. ¿La razón?: el tiempo no regresa y, al final de cuentas, me pagan por ver cine, no televisión.
En fin, haiga sido como haiga sido, va mi top 5 de lo mejor de los seriales televisivos vistos en el 2017, como sigue:
1.      The Americans (EU, 2017), creada por Joseph Weisberg. La quinta temporada de The Americans fue, desde esta esquina, la mejor televisión vista en el año. La serie creada por Weisberg sigue explotando el formato más tradicional posible –la crónica de un matrimonio (dizque) típicamente americano- para profundizar, cada vez de manera más implacable, en el último sentido del programa: el engaño como forma de vida, sea en el matrimonio, en el trabajo, en la familia. Los Jennings, el matrimonio de espías rusos americanizados, parecen estar perdidos. Fox.
2.      Godless (EU, 2017), de Scott Frank. Es cierto que abundan las referencias literarias –a Meridiano de sangre, de Cormac McCarthy- y no se diga las cinematográficas –a varias obras maestras de John Ford, a Fiebre de sangre (King, 1950) y, especialmente, a Shane, el desconocido (Stevens, 1953)- pero Frank, guionista y realizador, dirigió una sólida pieza de género con el mejor aliento clasicista. Uno de los mejores western en varios años. Netflix.
3.      Mindhunter (EU, 2017), creada por Joe Penhall. Una absorbente crónica de la creación de la división de investigación de asesinos seriales en el FBI de los años 70. En la mejor tradición de las series televisivas procedimentales gringas, vemos el nacimiento del proyecto, la unión del equipo que lo creó, las broncas políticas/burocráticas que se enfrentaron y, por supuesto, la inevitable fusión de los perseguidores con los perseguidos. Después de todo, ¿qué se necesita para tener la vocación de estudiar, seguir y atrapar asesinos seriales? Netflix.
4.      Alias Grace (Canadá, 2017), de Mary Harron. Seguramente The Handmaid’s Tale –la otra serie de televisión basada en una novela de Margaret Atwood- se mencionará bastante en la próxima temporada de premios, pero en lo personal creo que Alias Grace, dirigido por una mujer –Harron-, escrito por otra –la gran Sarah Polley- y también basado en un libro de la Atwood, es muy superior. Se trata de una libérrima biopic sobre la Grace del título (extraordinaria Sarah Gadon), una mujer condenada a prisión perpetua por haber asesinado a su patrón y a la amante de él. Un retrato femenino/feminista mucho más complejo que el de The Handmaid’s Tale. Netflix.
5.      Fleabag (GB, 2016), escrita por Phoebe Waller-Bridge. Producida en 2016, la vi a inicios de este año, cuando estuvo disponible en Amazon Video. Se trata de una refrescante comedia políticamente incorrecta sobre una ingobernable joven londinense, su familia, sus ligues y su forma de ver el mundo. La guionista y actriz Waller-Bridge es el antídoto perfecto para un clima de puritanismo moral cada vez más asfixiante e histérico. Amazon.


Finalmente, otras siete series notables que vi en el 2017, sin orden de preferencia: Fargo (EU, 2017), tercera temporada; Wormwood (EU, 2017), Big Little Lies (EU, 2017), Game of Thrones, séptima temporada (GB-EU, 2017); The Crown (GB-EU, 2016), segunda temporada; y Hinterland (GB, 2017), tercera temporada; Five Came Back (EU, 2017).

1 comentario:

Champy dijo...

Muy de acuerdo con los títulos, excepto...si no valoraste la chinga que le metió Dany a Cersei a lomo de Drogon en Botín de Guerra y la pérdida del pobre Viseryioncito en la batalla Más allá del muro te aseguro que no te van a proteger ora que el Rey de la noche llegue a Invernalia.